Cómo usar esta página
Abre la sección que más se acerca a lo que estás sintiendo. Hay una escritura, una oración y una orientación concreta. No hace falta leer todo: solo lo que necesitas ahora.
Ansiedad y angustia Corazón acelerado, preocupación sin freno, miedo al futuro ▼
«No se turbe vuestro corazón ni tenga miedo.» — Juan 14, 27
Señor Jesús,
mi corazón está acelerado y no encuentro calma.
Tú dijiste que me dabas Tu paz,
una paz que el mundo no puede dar.
Te entrego este miedo ahora mismo.
Te entrego este pensamiento que no para.
Te entrego el futuro que no puedo controlar.
Respiro y digo: Tú estás aquí.
Respiro y digo: no estoy solo.
Respiro y digo: en Tus manos descanso.
Jesús, sé mi calma. Amén.
Qué hacer ahora
What to do now
Pon las manos sobre el pecho. Inhala 4 segundos, sostén 2, exhala 6. Repite 3 veces. Di en voz baja: "Jesús, estás aquí". No trates de eliminar la ansiedad: entrégasela a Él.
Depresión y oscuridad interior Vacío, tristeza profunda, ganas de no estar, sin esperanza ▼
«Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo, porque Tú vas conmigo.» — Salmo 23, 4
Señor,
estoy en un hoyo y no encuentro la salida.
No tengo palabras bonitas.
Solo tengo este peso enorme.
No te pido que lo entiendas todo.
Solo te pido que estés aquí,
en este oscuro,
sin apartarte de mí.
Aunque no te sienta,
aunque no te vea,
creo que estás conmigo en el fondo.
No me sueltes.
Amén.
Qué hacer ahora
What to do now
Si tienes pensamientos de hacerte daño, busca ayuda humana ahora mismo: llama a alguien de confianza o a una línea de crisis. La fe no sustituye la ayuda profesional; la complementa. Si el peso es profundo y sostenido, habla con un médico o terapeuta además de con un sacerdote.
Miedo e incertidumbre Noticias difíciles, decisiones grandes, amenaza real o imaginada ▼
«No temas, porque Yo estoy contigo; no te angusties, porque Yo soy tu Dios. Te fortaleceré y te ayudaré.» — Isaías 41, 10
Padre celestial,
tengo miedo.
No sé qué va a pasar
y esa incertidumbre me aplasta.
Recuérdame que Tú ya estás
en el mañana que yo no puedo ver.
Recuérdame que lo que me asusta
ya está en Tus manos.
Dame un paso.
Solo el próximo paso.
No necesito ver todo el camino,
solo que Tú lo conoces.
Amén.
Qué hacer ahora
What to do now
Escribe en un papel: "Entrego ______ a Dios hoy." Llena el espacio con lo que temes. No resuelve el problema, pero ordena el corazón. Luego actúa solo en lo que está en tu mano hoy.
Soledad y abandono Sentirte invisible, sin nadie, incomprendido o rechazado ▼
«¿Puede una madre olvidar a su hijo? Aunque ella lo olvidase, Yo no te olvidaré. Te tengo grabado en mis palmas.» — Isaías 49, 15–16
Señor Jesús,
Tú conoces la soledad desde adentro.
En Getsemaní quedaste solo.
En la cruz, sentiste el abandono.
Hoy yo también lo siento.
No hay nadie que entienda del todo.
No hay nadie que llene este silencio.
Pero Tú estás.
Aunque no te vea, estás.
Aunque no te sienta, estás.
Quédate conmigo en este silencio.
Eso es suficiente.
Amén.
Qué hacer ahora
What to do now
La soledad a veces pide una acción pequeña: mandar un mensaje a alguien, salir a caminar, sentarte en una iglesia. No esperes que la soledad desaparezca antes de moverte. Muévete primero, aunque sea poco.
Ira y conflicto Rabia que quema, relaciones rotas, alguien que te lastimó ▼
«Si te enojas, no peques; que el sol no se ponga sobre tu enojo.» — Efesios 4, 26
Señor,
estoy enojado.
Y no quiero hacer daño con este enojo.
Toma esta rabia de mis manos
antes de que la use mal.
No te pido que no sienta nada.
Te pido que no me deje solo con esto.
Dame la gracia de esperar.
Dame la gracia de no hablar de más.
Dame la gracia de perdonar,
cuando llegue el momento.
Amén.
Qué hacer ahora
What to do now
Antes de responder, sal del espacio. Camina. Escribe lo que quieres decir pero no lo envíes todavía. La ira dice cosas que el corazón después lamenta. El primer paso no es perdonar, es no añadir más daño.
Duelo y pérdida Muerte de un ser querido, una separación, algo que ya no volverá ▼
«Bienaventurados los que lloran, porque ellos serán consolados.» — Mateo 5, 4
Señor,
me duele.
No hay otra palabra que lo describa mejor.
Me duele de adentro y no sé cuándo va a parar.
No te pido que arregles lo que se rompió.
Solo te pido que no me dejes solo en este dolor.
Tú lloraste en la tumba de Lázaro.
Tú sientes lo que cuesta perder.
Quédate a mi lado mientras lloro.
No apures mi duelo.
En Tus manos dejo a quien perdí.
Y en Tus manos me dejo yo.
Amén.
Qué hacer ahora
What to do now
No apures el duelo ni lo silencies. Llorar es honesto. Hablar del ser querido es sano. Lo que no conviene es quedarse solo sin decir nada durante semanas. Busca a alguien con quien hablar: familia, amigos, un sacerdote o un consejero.
Tentaciones y pecado Cuando la tentación sube fuerte o ya caíste y necesitas volver ▼
«No nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal.» — Mateo 6, 13
Señor Jesús,
no quiero negociar con este deseo.
Dame fuerza para cortar la ocasión,
claridad para no quedarme mirando,
y humildad para pedir ayuda.
Si ya caí:
Padre misericordioso,
me levanto y vuelvo a Ti.
No quiero vivir dividido.
Recíbeme como soy.
Amén.
Qué hacer ahora
What to do now
Corta la ocasión ahora: cambia de lugar, apaga la pantalla, llama a alguien. Si caíste, no te quedes mirando la caída: arrepiéntete, busca confesión. La guía completa paso a paso está en la página de Tentaciones.
Crisis de fe y sequedad espiritual Dudas, Dios que no se siente, oración que parece vacía ▼
«Creo, Señor, pero ayuda mi poca fe.» — Marcos 9, 24
Señor,
no Te siento.
Rezo y parece que las palabras rebotan en el techo.
Hay días en que dudo de todo.
Pero hoy Te digo esto:
aunque no Te sienta, aquí estoy.
Aunque no entienda, no me voy.
Sostenme Tú,
porque yo no puedo sostenerme solo.
Eso es todo lo que tengo hoy.
Es suficiente.
Amén.
Qué hacer ahora
What to do now
La sequedad no es ausencia de Dios: es parte del camino espiritual. Los grandes santos —Teresita, Juan de la Cruz, Teresa de Calcuta— la vivieron. Sigue rezando aunque no sientas nada. Esa fidelidad en el vacío es fe más pura que la euforia.
Enfermedad y dolor físico Tú mismo enfermo o un ser querido, diagnóstico difícil, cuerpo que falla ▼
«El mismo tomó nuestras enfermedades y cargó con nuestras dolencias.» — Mateo 8, 17
Señor Jesús,
este cuerpo me pesa.
Este dolor me cansa.
Tú conoces la enfermedad desde adentro.
Tú tocaste la fiebre, la lepra, la ceguera.
Tú sabes lo que es sentir el cuerpo roto.
No te pido que elimines el dolor de golpe.
Te pido que estés en él conmigo.
Te pido que este sufrimiento
no se pierda,
sino que se una al Tuyo.
Sáname si es Tu voluntad.
Si no, dame la gracia de sostenerme.
Amén.
Qué hacer ahora
What to do now
Pide la unción de los enfermos si la situación es grave: no es "el sacramento de la muerte" sino del alivio y la fortaleza. Permite que otros te cuiden. Recibir ayuda también es un acto de fe.